lunes, 16 de marzo de 2009

Miguel Madrid

Hace meses que no hablo con él, y pasarán más. Muchos. Tal vez años. A lo mejor décadas.

La última vez que nos vimos comimos juntos. Bueno, comió él porque yo fiel a la volatilidad de mi memoria no recordaba que la cita era para comer y engullí algo en el trabajo antes de saltar en un taxi para cruzar Barcelona.

Hablamos de coches, de Sitges, de Lucky Strikes y de rubias tetonas (aunque no recuerdo muy bien cómo salió el tema de las rubias). Y paradójicamente no hablamos de separaciones, ni de distanciamiento. Y sí de cercanía. No lo sé; supongo que la situación lo requería.

Hasta hoy no he sido capaz de borrar su número. Seguía ahí “Miguel Madrid”. Quizá con la falsa sensación de que mientras su número estuviera, seguía habiendo una conexión. Un vínculo. Una posibilidad de llamar y decir “Miguel, macho... no te vas a creer lo que me ha pasado...” como si nada hubiera cambiado.

Y es que uno no siente el vértigo de la muerte hasta que no presiona la tecla de “borrar” sobre el número de un amigo en el móvil.

5 Comments:

Blogger Sota dijo...

Lo siento...

17/3/09 10:30  
Blogger nanyu fonseca dijo...

sota, no confundas la M por la S!!!!

oye, si por un casual encuentras una via de comunicacion con el mas alla, compartela con nosotros que nos hace falta a mas de uno, creo.

19/3/09 11:00  
Anonymous Anónimo dijo...

yo no he sido capaz de borrarlo. Ayer me encontré un papel manuscrito suyo. Entre mas papeles. Lo he vuelto a doblar y guardar en un cajon de recuerdos que funciona como un chute: me hace sonreir y acordarme qué bien se lo pasaba con nosotros. :)

Besos

23/3/09 09:53  
Blogger nanyu fonseca dijo...

hola! te han echado ya del curro?

31/3/09 14:37  
Blogger nanyu fonseca dijo...

troyyyyyyyyyyyyyyyy!!!!

8/6/09 11:52  

Publicar un comentario

<< a Dereklite

Counter