Ay, Manolete
Para ir a un preestreno no hace falta traje, ni corbata, ni tan siquiera camisa. Pero si al preestreno van los actores y el director, ir de “Casual Fridays” es lo mínimo. Si el director es Christopher Nolan, se debe llevar sombrero para quitárselo uno en su presencia. Y si además uno de ellos es Christian Bale se debe estrenar ropa interior. Y punto.
Aunque en Barcelona, esta ciudad tan cosmopolita, tan abierta al mundo y con tanta libertad de culto (a la moda), cada uno hace lo que se le pone en la punta del gusto. Del mal gusto. Y si no tendríais que haber visto los cuadros de anoche en el Coliseum de Gran Via.
Y bueno, que la gente no sepa distinguir si vestirse para ir a la piscina, a la boda de Ana Aznar, a ver “El Caballero Oscuro” (o a las 3 cosas a la vez) tiene su delito. Pero que no haya ningún tipo de criterio en la organización es imperdonable. Vips en el gallinero con sus corbatas y mocasines mezclados con chusma en bañador y chancletas, más chusma en el patio de butacas, entradas mediocres para mi y palomitas rancias gratis.
No supe a qué estábamos jugando. Pero como tampoco había nadie conocido a quién preguntar; me quedé con las ganas de preguntar.
Suerte que (fianza mediante) Bale vino, que Erckhart resultó ser un tipo simpático, que la película es brillante y que el Joker de Heath Ledger se come a todos con patatas.
¡Ah! Y suerte que la película era en V.O.S. lo cual nos libró del 50% de la chusma y del 80% de los niños.
No todo el mundo está preparado para ir a un preestreno y poca gente está preparada para organizarlo. Y en los dos casos es para preguntarles como a Manolete: Si no sabes torear… ¿pa’que te metes?



