lunes, 14 de marzo de 2005

Cosas que hacer en Barcelona cuando no estás muerto

El martes pasado aterrizó Trevor en Barcelona procedente de esa maravilla de la reconversión urbanística que es Bilbao. Cuando estuve alli me comentó que puesto que tenía que coger una semana de vacaciones y no había encontrado a ningún compañero de viaje, se vendría a la Ciudad Condal a pasar unos días. Lo que yo no podía suponer es que pasaría los 8 días en mi casa…

Roberta, que es muy italiana y muy "Mamma" me dijo que en la República hay un refrán/dicho popular que reza: "Las visitas son como el pescado, al tercer día huelen". Pero con Trevor la convivencia es fácil. Yo ya sabía de previas vacaciones y visitas que es el primero que cocina, limpia (lo que ensucia, tampoco nos pasemos), hace un poco la compra y hasta las camas!!! (A veces me recuerda a la canción aquella de Mecano "Este chico es una joya")

Aun así me ha costado salir de mi rutina. De mis cafés… de ver a algunos de mis amigos, de mis comidas y de mis cenas… y es que Trevor es un chico sencillo, de gustos sencillos. De partido del Athletic versus inauguración de galería de arte (aunque Nago no me lo perdone). Chuletón versus sushi. Tele versus Dvd. Carajillo versus frapuccino. Creo que todos tenemos al menos un amigo así.

Despotricó contra mí cuando el otro día interrumpieron su siesta para traerme La Camisa (con mayúsculas) arreglada, impecable y perfecta. E intentó agredirme cuando se enteró del precio. Como propósito de buena fé no he comprado nada esta semana mientras él ha estado aquí. Y él, como nota de reconciliación se dejó llevar a "La Pelu" y salió fingiendo estar satisfecho con su nuevo corte.

También hemos contrastado en los hábitos alimenticios. Él acostumbrado a primer plato, segundo, pan, vino y postre, y yo comedor impulsivo (como sólo cuando tengo hambre y hasta que ésta desaparece). Aunque esto no ha sido excusa para que no hayamos arrasado en Dionisos, Izarra, Vino Tinto y Pizza Hut entre otros. Han dado nuestros nombres a "A.A." (Alcohólicos Anónimos) camareros de Carpe Diem, Bikini, Shôko, Club 13 y Space entre otros. Nos hemos dejado ver de pintxos en Sitges, de cañas por la Barceloneta, de resaca por el Eixample y de after por Viladecans entre otros. Todo en la misma semana y compaginándolo con el trabajo.

Una gran semana sin duda…
Menos mal que se acaba…

10 Comments:

Blogger Tony Tornado dijo...

Ains, el Space de Barcelona, ¡qué ganas de conocerlo! El de Madrid ya lo tengo trillado. Ains, el souvenir y Viladecans, ¡qué recuerdos más difusos!

Mola tener visitas pero el descoloque que provcan en tu vida te deja peor cuerpo que un garrafón de cualquier pub pseudo-fashion.

Bi-K-Txus

15/3/05 09:45  
Blogger dwalks dijo...

A ver... volviendo al tema del otro día en el que debatimos sobre la gente en términos generales y populistas, tomemos como ejemplo los gustos de tu amigo, creo que viene al caso:

"De partido del Athletic versus inauguración de galería de arte (aunque Nago no me lo perdone). Chuletón versus sushi. Tele versus Dvd. Carajillo versus frapuccino. Creo que todos tenemos al menos un amigo así"

Si hablamos porcentualmente, la frase adecuada hubiera sido "creo que todos tienen al menos un amigo como yo"

ELLOS son amplísima mayoría.

Muy buen post

15/3/05 09:57  
Anonymous Anónimo dijo...

Jo, últimamente no te pasan una, eh?? Pues yo te entiendo. Todos tenemos amigos con los que nos "cortamos" un poquito, con los que nos mostramos como somos, aunque sabemos que no comparten nuestras excentricidades. Y claro, hay cosas que evitas contar: no dices tantas barbaridades sobre sexo porque lo puede flipar, no le cuentas cuánto te costaron las botas que llevas puestas ni a qué te dedicas los findes exactamente cuando vas a una sala que abre los domingos a las 10 de la mañana...¡Pero yo tampoco entiendo sus manías y no pasa nada!!

La Niña

15/3/05 10:25  
Anonymous Anónimo dijo...

Jo, últimamente no te pasan una, eh?? Pues yo te entiendo. Todos tenemos amigos con los que nos "cortamos" un poquito, con los que nos mostramos como somos, aunque sabemos que no comparten nuestras excentricidades. Y claro, hay cosas que evitas contar: no dices tantas barbaridades sobre sexo porque lo puede flipar, no le cuentas cuánto te costaron las botas que llevas puestas ni a qué te dedicas los findes exactamente cuando vas a una sala que abre los domingos a las 10 de la mañana...¡Pero yo tampoco entiendo sus manías y no pasa nada!!

La Niña

15/3/05 10:25  
Blogger dwalks dijo...

no, laniña, no se trataba de meter más caña. al revés, me pareció simplemente un buen ejemplo para contar de otra forma lo mismo (es que este Troy lo pone a huevo...)

quizás yo no sea tan consumista como vosotros decís ser, pero en muchísimos otros aspectos sí percibo que la mayoría de la gente no funciona igual que yo, así que ni mucho menos se me abren las carnes cuando leo vuestras opiniones. es más, las comparto muchas veces.

es por hablar de algo, por sacarle punta. ¿para eso está esto no?

15/3/05 10:40  
Blogger Wade dijo...

Sentirse diferente resulta mediocre - y me gustaría subrayar que este "mediocre" no pretende ser un juicio de valor, sino la constatación de que la conciencia de la propia diferencia es un sentimiento tan común, tan compartido, que resulta banal.

(Y, sin embargo, quizá en el fondo no es tan banal esa voluntad nuestra de exilio, de ser diferentes, de ahondar la brecha con el otro.)

("Domestícame", dijo el zorro al Principito.)

15/3/05 12:54  
Blogger Troy dijo...

Dwalks, gracias por ser mi azote y verdugo. Le estoy pillando el puntillo (sere masoquista?? Dicen que ahora se lleva... Ja, ja, ja)

Tornado&LaNiña: Ay, cuanta razón... moriré crucificado en la locomotora de un metro como Mártir!!! (O eso era Spiderman 2?)

Wade: Me gustaría -respondió el Principito- pero no tengo mucho tiempo.

15/3/05 16:05  
Blogger would dijo...

Troy, eres mi candidato a sustituir a Enrique del Pozo en Crónicas Marcianas.

Controversy!!

(Uno que prefiere un partido del Madrid, a una exposición en el Reina Sofía).

15/3/05 19:42  
Blogger Wade dijo...

Ok, Troy, pero no te olvides que al final el que sale ganando es el zorro ("J'y gagne, dit le renard, à cause de la couleur du blè.")

Ahora en serio: escriba Ud. pronto, que me gusta leerle. (Ah, y prometo ser un poco menos pedante si vuelvo a dejar un comentario. Hablemos de fútbol, pues.)

Un saludo, tío.

15/3/05 20:04  
Blogger Antón dijo...

Pues ya que hablan del Principito les sugeriré visiten un blog que descubrí casual

http://isidrosaiz.blogspot.com

Les mando un lindo cuento que saqué de allá y viene al propósito. Se titula


NO ES PALABRA



Esta mañana he vuelto al tiempo, clase de francés, trece años, en que Marie dice “vamos a leer Le Petit Prince”. Es un libro raro, con emociones conocidas que creía inexpresables. Cada día un par de páginas, pero ahora es imposible parar. Necesito leerlo entero, buscar en el diccionario las palabras que ignoro. Sin embargo, baobab no viene. Pregunto a Marie y me dice “no es palabra francesa, es un árbol africano”.

Fue a causa de los baobabs que el Principito vino a la Tierra. Necesitaba un cordero que comiera los brotes de baobabs, antes de que éstos creciesen e hicieran reventar su asteroide.

Esta mañana hemos hecho la comprobación. Esos pequeños monos se avisan entre sí cuando ven un depredador: si quien ataca es un águila emiten un sonido para que sus congéneres se oculten en los arbustos; si quien viene es un felino vocalizan otro grito distinto para decirles que trepen a un árbol. Algunos zoólogos las llamamos protopalabras. Y esta mañana, desde nuestro puesto de observación, lo he oído. Al ver acercarse una leona, el mono ha movido sus labios y ha dicho claramente baobab.

5/7/06 17:37  

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